miércoles, 19 de noviembre de 2008

Carlos y la difunta

Este Carlos es la caraba. Hoy mismo, al salir, me ha sacado una vez más el tema de la difunta, la del accidente de moto.

-¿Como es posible que una chavala tan guapa fuera sola en la moto sin casco? Te lo aseguro, si llega a ser mi novia, no la dejo ir sola en moto a ninguna parte. Ni sola, ni acompañada, con lo que tenemos visto detrás de las jodidas motos. Y además sin casco.

-¿Pero como va a ser tu novia Carlos? - le he dicho- ¿No ves que tu y yo somos asquerosos enterramuertos?, pon los pies en el suelo y ves mirándote a las tías de las reuniones de empresa, alguna secre, las hijas.. las demás, nada. Y vas a acabar con la mano rota o pillando algo de tanta puta.

-Si. La muy tonta no hubiera querido saber nada de mi. Y yo la hubiera tenido como una reina. Todo, se lo hubiera dado todo, la hubiera llevado corriendo en brazos por la calle con tal de que no subiera a la moto... Por más enterramuertos que yo sea ¿No hubiera sido mejor ser mi novia que matarse con 22 de esta manera tan tonta? ¿Eh?

Cuando se pone así lo mejor es dejarle. Ya estaba casi llorando. Es que es un sentimental, y no se hace cargo de las cosas. No tenía que haberse metido en esto, era un chaval normal, pero esa es otra historia.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Circunspectos

Los entierros son un muy pesados. Lo peor es tener que poner esa cara de palo todo el rato. Ya lo comprendo que la gente está pasando un mal rato y que hay que procurar mostrarse "circunspectos" (que dice el jefe).

Claro que esto no ayuda a nadie y desde luego nadie ha salido de la caja por más circunspecto que esté el personal. Pero un mal servicio puede agravar el malestar de las familias, sobretodo cuando el difunto es una persona de verdad querida. Eso se nota enseguida. A veces, incluso después de tantos entierros, llegamos a conmovernos. Recuerdo el caso de una chica joven que se mató en un accidente de moto, por ir sin casco. Quedó con la cara completamente rota, imposible dejarla decente. Se recomendó no verla pero la gente suele ser morbosa.

En fin, entre una cosa y otra, aquello fue un drama, con los amigos, la familia... destrozados. Hubo que pedir dos coches más para las flores, que normalmente se ponen con la caja pero a veces no caben todas. Eso suele ser señal de que era una persona querida. Aunque a veces no es así, cuando diña un pez gordo, todo el mundo se apunta al peloteo.

El caso es que en el entierro de la chavalita como había un montón de gente en el tanatorio, el asunto se retrasaba y Carlos (el conductor) me dice, "Venga, vamos un momento a tomarnos un carajillo". Y es que estaba hecho polvo, le impresionó mucho ver a la difunta. Aunque Carlos nunca lo va a reconocer, se enamora de todas las muertas, y si tienen menos de 30, no veas. Digo "se enamora", no que haga nada malo, que quede claro. Es un sentimental.

Pero en el bar con Carlos, ya no podíamos ser tan "circunspectos", es que todo el mundo necesita relajarse un momento, bromear un poco, unas risas solamente. Nada con mala intención ni hablando de la difunta, que conste. Creo que hablabamos de fútbol, que si el Madrid, que si tal .. y entonces entró la hermana y nos vio. De la cara que puso yo pensé que se quejaría al jefe - y menuda nos hubiera caído.

¿Pero que se imaginan, que somos robots?

martes, 11 de noviembre de 2008

El secreto

¿Y tu de que trabajas? Tarde o temprano tienen que hacer esta pregunta. Suelo decir que "en la construcción". Suena bastante bien y algo se sobre el tema, aunque como aficionado.

Antes había probado a contar la verdad pero no hay en este planeta ninguna chica que se deje tocar por un enterrador. Muchas, ni siquiera pagando. Esta es la realidad. Yo ahora podría decirles que son supersticiones, que la carne muerta es igual que sea de una persona, de un perro o de un cordero, que alguien tiene que hacer este trabajo.. lo que sea. Pero lo cierto es que a nadie le gustan los empleados de pompas fúnebres. Aunque todo el mundo acaba pasando por nuestras manos.

En el mundillo tenemos nuestras maneras de defendernos de la gente. ¿Les escandalizaría saber que puertas adentro nos reímos de los muertos? ¿Qué somos crueles? .. ¿Y que esperaban, si nadie admite nuestra profesión? Al final, terminamos por casarnos con hijas de enterradores. En la India o no se donde, los enterradores son una casta diferente, por ley no pueden casarse más que entre ellos, nunca comen con nadie más. Puede parecer una crueldad, pero aquí la situación no es tan diferente.

Cansado de tanta mentira, al final necesito un poco de aire y contar las cosas tal como las veo y las siento, decir la verdad, aunque sea escondido tras un nombre falso. Ya hace meses que me rondaba por la cabeza hacer un blog y por fin me he animado.