martes, 11 de noviembre de 2008

El secreto

¿Y tu de que trabajas? Tarde o temprano tienen que hacer esta pregunta. Suelo decir que "en la construcción". Suena bastante bien y algo se sobre el tema, aunque como aficionado.

Antes había probado a contar la verdad pero no hay en este planeta ninguna chica que se deje tocar por un enterrador. Muchas, ni siquiera pagando. Esta es la realidad. Yo ahora podría decirles que son supersticiones, que la carne muerta es igual que sea de una persona, de un perro o de un cordero, que alguien tiene que hacer este trabajo.. lo que sea. Pero lo cierto es que a nadie le gustan los empleados de pompas fúnebres. Aunque todo el mundo acaba pasando por nuestras manos.

En el mundillo tenemos nuestras maneras de defendernos de la gente. ¿Les escandalizaría saber que puertas adentro nos reímos de los muertos? ¿Qué somos crueles? .. ¿Y que esperaban, si nadie admite nuestra profesión? Al final, terminamos por casarnos con hijas de enterradores. En la India o no se donde, los enterradores son una casta diferente, por ley no pueden casarse más que entre ellos, nunca comen con nadie más. Puede parecer una crueldad, pero aquí la situación no es tan diferente.

Cansado de tanta mentira, al final necesito un poco de aire y contar las cosas tal como las veo y las siento, decir la verdad, aunque sea escondido tras un nombre falso. Ya hace meses que me rondaba por la cabeza hacer un blog y por fin me he animado.

2 comentarios:

nomesploraria dijo...

Una vez un enterrador me contó que a los fiambres que se quedan secos como la mojama les llaman pulpos.
Un hermoso oficio el suyo.

nomesploraria dijo...

Y como soy el primero, le dejo otro de propina.
:)